lunes, 12 de octubre de 2009

Plutarco: los orígenes occidentales de los derechos de los animales.

Plutarco (46-120 ) en Moralia o Las Obras Morales y de Costumbres dedica dos tratados a la moral humana con respecto a los animales. Estos escritos son - en mi conocimiento- dos de los textos más antiguos que tratan sobre nuestra relación de poder o dominio con respecto a los animales y ponen en duda el pensamiento platónico sobre la irracionalidad de los mismos.
Por esto creo que son una piedra angular en los derechos de los animales y los traduzco a continuación.

Sobre el comer carne: si es legítimo comer carne o no.
Moralia Volumen 5.

Y se preguntan por qué Pitágoras se abstenía de comer carne? Yo, por mi parte, me pregunto más bien por qué razón y con qué idea ha podido el hombre llevarse por vez primera a la boca la sangre coagulada de una criatura muerta, y cómo ha podido tocar la carne con sus labios; cómo habrá podido poner sobre su mesa cadáveres de animales y llamar comida y alimento a aquellos seres que poco antes mugían o balaban y se movían, vivos. Cómo habrá podido soportar la visión de la masacre, la garganta cortada, la piel arrancada, los miembros despedazados; soportar el horrible olor.

Y por un pequeño pedazo de carne les arrancamos la vida, los privamos del sol y de la luz, cortamos esa carrera de vida que la naturaleza les dio, más aún, esas voces temblorosas y de lamentos que emiten por miedo, suponemos que son ruidos inarticulados o insignificantes, cuando en realidad no son otra cosa que plegarias y lamentos de esas pobres criaturas inocentes, que en su lenguaje lloran.

Qué comida no es suntuosa si cada una implica el asesinato de una criatura o de otra, si consideramos insignificante el despachar un alma? si consideramos que la pérdida de una vida no tiene costo? Yo afirmo que cada una de esas almas poseían sentido, vista, oído, aprehensión, entendimiento, discreción e ingenio, pues la naturaleza ha proveido con cada una de estas características a todas la criaturas.

1 comentario:

  1. No deja de sorprenderme como estos grandes pensadores se destacan por su capacidad de descubrir y expresar lo que en realidad debería ser evidente para todos. El ser humano no es mas que un animal con enorme desarrollo cerebral, pero espiritu deficiente y torcido (salvo contadas excepciones). Quizás por esa condición animal se justificaría nuestra primigenia costumbre de comer otros seres. Hoy por hoy, la ciencia nos demuestra lor perjuicios de la alimentación basada en la carne (especialmente la roja). Hoy por hoy, no matamos animales para sobrevivir, solo los matamos porque, además de satisfacer nuestra gula, nos sentimos superiores a ellos. Aplicando este criterio, tambien podríamos matar, e incluso comernos, a las personas con supuestas capacidades intelectuales inferiores a las nuestras.

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