martes, 1 de febrero de 2011

Tom Regan

La disolución de la producción agrícola comercial o granjas industriales requiere mas que el compromiso individual de convertirse al veganismo. Rehusarse a comprar productos de la industria carníca y por ende láctea es hacer lo que éticamente es correcto pero no es suficiente. Reconocer los derechos de los animales es reconocer la obligación de defenderlos en contra de todos áquellos que violan su derechos y cumplir con esta obligación requiere más que nuestra abstensión individual.
 Cumplir nuestra obligación requiere actuar de forma tal que podamos impactar en la consecución de los cambios necesarios para que los derechos de los animales no sean violados.
Fundamentalmente se necesita una revolución en el pensamiento de nuestra cultura acerca de como tratamos a los animales de granja.......pero los prejuicios mueren dificilmente más aún cuando éstos están sustentados en costumbres seculares y creencias religiosas enmarcadas en el derecho común y protegidos por poderosos intereses económicos. Vencer la entropía colectiva de esas fuerzas no es una tarea fácil. El movimiento de los derechos de los animales no es para los débiles de corazón.


 --Tom Regan

1 comentario:

  1. Ya lo creo que no es para los débiles de corazón ...pienso que la especie humana no es noble ni posee dignidad..por algo figura en la biblia que nuestra alma es como trapo de inmundicia y herida infectada de gusanos...obviamente aparece en el antiguo testamento.
    Hay que esforzarse para ser mejores, pulir nuestra visión del mundo y comportamiento con respecto al otro sea entorno, humano o animal. Recompensa???..paz y alegría en el alma, esa paz y alegría que dan vida y que te iluminan. Cuanto nos falta...demasiado
    Saludos

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